Asaja Salamanca ha solicitado medidas urgentes ante la crisis que enfrenta el sector de la patata, con precios en origen en un «hundimiento» que pone en peligro la continuidad de muchos agricultores. En su Sectorial Provincial de Patata, se ha destacado que se pagan menos de 15 céntimos por kilo, e incluso por debajo de 10, mientras que los costes de producción superan los 8.000 o 10.000 euros por hectárea.
El presidente provincial de Asaja Salamanca, Juan Luis Delgado, ha enfatizado que los productores de patata están operando en pérdida, lo que podría llevar al cierre de muchas explotaciones. Los agricultores han expresado su preocupación por la gran diferencia entre lo que reciben y lo que paga el consumidor final, con la patata vendiéndose en supermercados a uno o incluso dos euros mientras en el campo se pagan centavos.
Esta disparidad desincentiva tanto la producción como el consumo, evidenciando un mal funcionamiento en la cadena alimentaria donde los productores asumen el riesgo, los consumidores pagan de más y los márgenes intermedios se mantienen desproporcionadamente altos. Asaja ha señalado que esta práctica incumple la Ley de la Cadena Alimentaria al vender por debajo de los costes de producción, advirtiendo que la crisis va más allá de una mala campaña.
En un escenario donde los regadíos en el oeste de Castilla y León se ven afectados por la falta de cultivos rentables, Asaja ha propuesto medidas urgentes que incluyen reuniones con las autoridades, controles efectivos para garantizar el cumplimiento de la ley, revisión de contratos vinculados a los costes reales de producción y un mayor control de las importaciones. También han solicitado la implementación del doble etiquetado, ayudas públicas a infraestructuras de almacenamiento y transformación, con el objetivo de garantizar la rentabilidad de los productores.
En conclusión, Asaja Salamanca reclama reglas justas en el sector, enfatizando que si se exige cumplir con normas estrictas, también se debe asegurar la rentabilidad en la venta de los productos. La situación actual pone en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones agrícolas, y es necesario actuar de manera urgente para evitar consecuencias devastadoras en el sector de la patata.
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