La Junta de Castilla y León coordinará el seguimiento electoral del 15 de marzo con un dispositivo reforzado de seguridad de más de 5.000 efectivos, entre policías, guardias civiles, bomberos y personal sanitario. Este despliegue busca garantizar que las elecciones se desarrollen de forma segura y sin incidentes, asegurando el cumplimiento de las medidas sanitarias ante la pandemia de COVID-19.
Además, se establecerán controles en las carreteras de la región para supervisar el cumplimiento de las restricciones de movilidad y evitar desplazamientos innecesarios durante la jornada electoral. Asimismo, se reforzará la vigilancia en zonas urbanas y rurales para prevenir posibles altercados o incidentes que puedan afectar al normal desarrollo de la jornada de votación.
Este dispositivo de seguridad contará con el apoyo de drones y cámaras de videovigilancia para monitorizar en tiempo real posibles concentraciones de personas o situaciones de riesgo. Asimismo, se ha establecido un plan de actuación coordinado con las autoridades sanitarias para garantizar el cumplimiento de las medidas de prevención y control de la COVID-19 en los colegios electorales.
En resumen, la Junta de Castilla y León ha puesto en marcha un amplio dispositivo de seguridad para garantizar la normalidad y el buen desarrollo de las elecciones del 15 de marzo, reforzando la presencia de efectivos policiales y sanitarios para velar por la seguridad de los ciudadanos y garantizar el ejercicio democrático en un entorno seguro.
FUENTE
