El Ayuntamiento de Salamanca continúa avanzando en su compromiso por promover una ciudad más saludable y sostenible a través del desarrollo del Plan Especial de Protección de Infraestructura Verde y Biodiversidad, junto con su estrategia Savia Red Verde. En esta ocasión, el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, ha supervisado las obras de renaturalización que han comenzado en diversas plazas emblemáticas de la ciudad.
Entre las plazas que se verán beneficiadas por este proyecto se encuentran San Cristóbal, Bretón, San Román y Santa Clara, así como sus alrededores. Estas mejoras forman parte del Plan Extraordinario de Sostenibilidad Turística, con una inversión total de 167.671,20 euros provenientes del Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia, cofinanciado por la Unión Europea a través de Next Generation.
El objetivo principal de estas intervenciones es introducir la naturaleza en entornos urbanos, aportando beneficios tanto para la salud de los ciudadanos como para la estética y el atractivo turístico de los barrios. Además, se busca reducir el efecto de ‘isla de calor’ y fomentar la biodiversidad en espacios públicos.
En el marco de este proyecto, se contempla la plantación de 32.663 árboles en espacios urbanos y forestales, con el fin de alcanzar más de 127.000 árboles en zonas verdes municipales, superando las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para un entorno saludable.
El esfuerzo realizado por el Ayuntamiento de Salamanca ha sido reconocido a nivel internacional, con la obtención del programa ‘Tree Cities of the World 2024’ de la FAO y Arborday Foundation, así como el Premio Árbol otorgado por el Foro de las Ciudades de Madrid IFEMA en 2022.
Además, estas acciones se suman a la inversión realizada desde 2019 en la reforma de más de 70 plazas y parques, con un total de 11,2 millones de euros destinados a mejorar los espacios públicos de la ciudad.
En cuanto a las intervenciones específicas en cada plaza, se destacan los planes de ajardinamiento ornamental, la creación de bosques urbanos, la plantación de árboles y arbustos de bajo consumo hídrico, así como la instalación de mobiliario urbano como bancos de madera y fuentes bebedero.
En resumen, Salamanca continúa apostando por un modelo urbano más verde, saludable y sostenible, que no solo beneficia a sus habitantes, sino que también contribuye a la atracción de turistas y a la mejora del entorno urbano en su conjunto.
FUENTE
