El objetivo de aumentar la disponibilidad de comida y agua para la fauna silvestre, garantizando la fidelización de las poblaciones al territorio afectado por el incendio de Barniedo, ha llevado a los celadores de Medio Ambiente, coordinados por la Dirección Técnica de la Reserva Regional de Caza de Riaño, a iniciar el reparto de alimentos en los cuarteles afectados por el incendio forestal.
Las acciones se están llevando a cabo en los cuarteles de Boca de Huérgano, Portilla de la Reina y Vegacerneja, donde se distribuyen heno, paja, cereal, pienso vitaminado y piedras de sal en lugares estratégicos para mejorar la calidad del hábitat en las zonas incendiadas. Estos alimentos se han seleccionado en puntos donde la fauna silvestre muestra preferencia, como las inmediaciones de los cursos de agua, collados y vaguadas frescas, con el objetivo de mejorar su estatus sanitario.
Además, se busca evitar que la fauna silvestre se desplace a otros territorios en busca de alimento, asegurando su fidelización a sus áreas habituales de campeo. El aporte alimenticio por parte de la Junta de Castilla y León también busca prevenir daños a la agricultura y evitar el contacto entre la fauna silvestre y el ganado doméstico, coordinando estas acciones con los ganaderos locales.
A pesar de las dificultades de accesibilidad en estas zonas de alta montaña, los trabajos se realizan de forma manual y seguirán durante todo el otoño, a la espera de las lluvias que propiciarán el rebrote de la vegetación herbácea. Esta iniciativa no solo busca proteger la fauna silvestre afectada por el incendio, sino también garantizar la armonía entre la naturaleza y la actividad humana en la región de Castilla y León.
FUENTE
